Felipe Hidalgo el primer colono en llegar a Torrefresneda

Hace 42 años (1971) se vino de Valdehornillos con una vaca y entró en sorteo junto a otros 4 vecinos y le dieron una casa y una parcela de 12 hectáreas

Felipe Hidalgo en su casa de la calle Oro de Torrefresneda, casa que le dieron cuando llegó en 1971 siendo el primer colono de Torrefresneda. Foto: Pedro Fernández
GENTE CERCANA "Solicité trasladarme a Torrefresneda porque en Valdehornillos era muy mala tierra y el 10 de enero de 1971 entramos en sorteo para las parcelas Antonio Calderón, Anastasio Ferón, Francisco Herrería, Tomás Muñoz, y yo; y el 20 de febrero nos quedamos aquí", cuenta Felipe en su amplia casa de la calle Oro, número 1. A Valdehornillos se fue en enero de 1969 y estuvo dos años hasta que le cambiaron la parcela.

Sus inicios se remontan a cuando fue mozo de mula en Hornachos. Su padre, Antonio Hidalgo Muñoz, guarda y encargado de una finca; y su madre, Benita Ponce Vázquez, de profesión las labores propias de la mujer en aquellos años difíciles de la posguerra. A los 12 años guardaba vacas y en invierno se le enfriaban mucho las manos hasta el punto que se las calentaba en las tetas de Morena, una de sus vacas, o en los huevos del toro Brillante; ambas partes calmaban al joven Felipe.

Frecuenta poco la escuela y más Valdelacalzada donde conoce a una joven, Manuela Acedo González, un año menos que su afortunado que contraen matrimonio el 7 de mayo de 1959, y fruto del mismo nacen 5 hijos, Benita, Mª Ángeles, Gregorio, Manoli y José Antonio (primer nativo de Torrefresneda bautizado por el cura don Pedro de Santa Amalia, que también le casó ya jubilado con una guareñense, Yolanda Cortés, quien regenta el Hogar del Pensionista en la pedanía).

"Cuando llegamos a Torrefresneda nos trajimos una vaca, a la yegüa Fernanda y no había agua ni luz, teníamos que usar carburos y velas durante algunos meses", cuenta Manuela. "Los niños se iban a la escuela a Mérida porque aquí no había entonces..., y aquí seguimos los dos en esta casa que nos dieron de familia numerosa, con cuatro habitaciones, con planta alta, y gran superficie del patio...", señala la mujer de Felipe, quien interrumpe a su señora para contar otro episodio de su vida cuando fue emigrante a los 27 años. "Me fui en el 1963 a la mina de carbón de Segedalbus, en Alemania, donde trabajé a una profundidad de 1.700 metros durante 2 años; y después me cambié a una fábrica de alambres durante dos años también hasta que me vine para España en 1967", relata Felipe que dos años después se iría a Valdehornillos.

En su parcela de Torrefresneda, situada al sitio de Mondéjar, Felipe ha sembrado durante muchos años los cultivos propios del regadío de la zona, maíz, tomate, remolacha, guindas, pimiento, pepinillos... y ayudado por sus hijos ha sabido conducir con esfuerzo y tesón su hacienda. Sabía que si no querían estudiar tenían que ayudarle en el campo, y así ha sido.

La mayoría de la población en Torrefresneda está dedicada a tareas agrícolas, bien en calidad de propietarios de parcelas de regadío (12-14 Has.) o bien como obreros, trabajando a jornal durante las épocas de trabajo. Suele darse una alta participación de las mujeres en las tareas agrícolas, sobre todo en el verano.

La principal actividad productiva de del poblado se centra en el sector primario, agricultura y ganadería, especialmente, agricultura. El tamaño de las parcelas es predominantemente minifundista. El régimen de tendencia de la tierra es de explotación directa, seguida de arrendamiento y aparcería. La superficie de labranza alcanza al 94,76% del territorio y predominan los cultivos del arroz, cereales, tomates y frutales (melones y sandías).
La cabaña ganadera está formada por ganado ovino, caprino y porcino, existiendo una granja de conejos.

 Y así se completa la historia de nuestro protagonista por ser el primer colono de Torrefresneda.