Hoy se presenta y se bendice la imagen de San Ginés en el parque municipal

Cuenta la historia que allá por 1798 en la parte norte del pueblo había una ermita dedicada a este Santo

San Ginés de la Jara, imagen similar a la que se presenta hoy en Guareña
RELIGIÓN El acto será a las 21'00 horas y una vez sea bendecid San Ginés de la Jara se procesionará por algunas calles de la localidad y finalmente llevado a la iglesia de Santa María, templo elegido para custodiar a esta imagen de un metros de altura en una de las capillas del templo, todavía por decidir. Habrá una misa en su honor y finalmente se celebrará con un vino de honor en el patio del Centro sociocultural San Ginés.

Historia
Sobre quién fue San Ginés de la Jara, es confusa y mediocre su bibliografía existente. No hay datos concretos sobre su vida, su nacimiento y su muerte. Sin embargo, existen varias hipótesis y leyendas en torno a su persona. Unos, como Fray Leandro Soler, dicen que llegó de Francia, por el mar, por los años 800 y que naufragó en las costas murcianas (copatrón de Cartagena), salvando milagrosamente su vida y viniendo a parar al monasterio. Otros, como Torres Fontes, dicen que San Ginés de la Jara no es otro que San Ginés de Arlés, escribano público de dicha ciudad del siglo III, martirizado por confesar abiertamente su fe.

De todas estas leyendas, en ésta coinciden muchos autores: "Hijo de Roldán Magno, rey de Francia, hermano del Legendario Roldán, sobrino, pues, de Carlomagno. Al monasterio llegaría Ginés para hacer vida de ermitaño. Y aquí llegaría un día la familia a convencerse de lo que hacía. Vuelta ésta a Francia contaría lo que había visto y oído. Urgiendo la renuncia de Ginés al trono de Francia, vuelven los emisarios con la carta. Ginés contesta que él pretende un trono espiritual y no el de los francos. Muere Ginés. Más tarde pretenderán que sus restos sean transportados a Francia. Inútil porfía. Al llegar allá, la caja debe haber viajado vacía, porque así está al abrirla. Al parecer, los restos han vuelto milagrosamente al rincón cartagenero del Mar Menor. Los restos luego serán enterrados en algún lugar ignorado de allí. Lo que acrecerá el fervor por encontrarlos." (San Ginés de la Jara, Francisco Henares Díaz, 1988).

Resumiendo quién fue, el San Ginés extendido por el reino de Murcia y otros reinos quedaría así: de origen francés, de noble familia, parte un día en peregrinación a Compostela. Distintas visicitudes y hechos admirables le hacen arribar a Cabo de Palos. Se adentra, y en el monte Miral permanece hasta su muerte como ermitaño. Su fama de santidad se extiende, y su sepulcro se hace centro de peregrinación. Los milagros se multiplican y se convierte en el abogado ante todo mal (siglo X).

San Ginés de la Jara inspiraba gran devoción. Los vinateros lo nombraron su patrón ya que según éstos era protector de las labores campesinas y del campo. También los navegantes se encomendaban a él ante tormentas, tempestades y peligros por naufragios. Se le reconocían varios milagros: además de la salvación de navegantes, numerosas curaciones, especialmente las hernias infantiles; también llevó a cabo resurrecciones.

Guareña
En una de las reseñas del cura Rector de la Villa de Guareña, José Nicolás de Zárate, que cuenta el 23 de marzo de 1786, refiere y describe el lugar: "... hay también la ermita de San Gregorio dentro del pueblo y fuera de él, a distancia de treszientos pasos poco más o menos, hay otras tres hermitas, la una a la parte del mediodía y es la de San Fabián y San Sevastián, a el levante la de San Roque, y la tercera a la parte de norte y es la de San Jinés, y lo más especial de este pueblo y de toda la provinzia es su iglesia parrochial, de la que es patrona Nuestra Señora de la Absumpzión,...".

En 1541 Ginés de la Jara fue canonizado por el Papa Pablo III y su festividad es cada 25 de agosto. Dicha onomástica, la asociación Vecinos de San Ginés lo traslada al 1 de septiembre de este año, por coincidir en la feria, pero quieren que en años sucesivos sea el 25.