117 años de vida religiosa desde el Colegio Nuestra Señora de los Dolores

Manuela Aurea Gómez de Llano fue la primera religiosa nacida en Guareña

Uno de los grupos escolares de 1914 con las Hermanas de la Doctrina Cristiana en el colegio Nuestra Señora de los Dolores. Cedida
GUAREÑA EN EL RECUERDO Allá por el año 1880, una joven sevillana pasaba largas temporadas con unos familiares en la vecina localidad de Manchita. Esta joven sentía gran inquietud apostólica y deseaba transmitir el conocimiento y vivencia del Evangelio a cuantos niños y jóvenes conseguía reunir, no sólo en Manchita sino también en Guareña, donde se desplazaba los domingos para impartir catequesis.

Esta joven, más tarde pasó a llamarse Hermana San José, optó por la congregación de Hermanas de la Doctrina Cristiana e ingresó en ella el 19 de febrero de 1887, institución que acababa de nacer a la sombra de la torre de la Giralda, en Sevilla; había sido fundada pues, en 1878.

Aurea

Siendo ya Religiosa, visitó de nuevo a sus familiares en Manchita y se acercó a Guareña. Aquel grupo de jóvenes que habían recibido catequesis de ella, se alegraron con su visita y una de las jóvenes le expresó el deseo de consagrarse en la vida religiosa, Aurea Gómez (más tarde Hermana Corazón de Jesús). Ella sería la hija primogénita del naciente instituto religioso por el que hoy se conoce con el nombre de "Colegio Nuestra Señora de los Dolores".

Aurea comunicó su decisión a sus padres y éstos se opusieron, pero su madre le hizo una propuesta que recoge y explica la Hermana Serafín en su artículo "Del ayer, al hoy de nuestro colegio" (publicado en junio de 1996, con motivo del I Centenario del Colegio Nuestra Señora de los Dolores): "Si la Madre San José funda aquí (en Guareña) una casa, te dejaremos cumplir tus deseos".

A raíz de entonces se establece un diálogo entre la joven Aurea y la Madre Mercedes Trullás y Soler, fundadora de la Congregación. El 8 de mayo de 1896 visitan Guareña Madre Mercedes y Hermana San José; hablan con el padre de la joven que se compromete a ponerles una casa con lo preciso para vivir, más una renta de 30 pesetas mensuales. Parece ser que la casa sería en calle Medellín, frente de lo que hoy es el colegio.

El cura Francisco García Tejero, fundador de la Congregación, escribe al obispo de la Diócesis de Plasencia proponiéndole la Fundación. Con fecha 13 de mayo el obispo contesta autorizando dicha Institución religiosa el 16 del mismo mes.

El 13 de junio llega a Guareña la primera comunidad formada por 7 monjas: San José del Toro González (superiora), San Felipe Moreno Pérez, Resurrección Moreno Ibáñez, Ascensión Rodríguez Ruiz, Carmen Moreno Casado, Santa Teresa Paredes García, y Jesús Trullás y Pedregal, sobrina de la Madre fundadora. El 16 de julio se inaugura solemne y públicamente la Fundación en la iglesia de Santa María de Guareña, homilía presidida por el párroco Francisco Pardo Amado.

10.000 pesetas

Pronto resultó pequeña la casa para acoger la demanda de alumnos, por lo que cuatro meses después (el 11 de octubre) se arrienda la casa actual, entonces propiedad de José María Mancha de Lemus, a quien un año más tarde se la compró la Congregación por 10.000 pesetas, a pagar en cinco plazos.

Comenzaron a venir alumnas internas de los pueblos vecinos, internado que se mantuvo abierto hasta la década de los 70, ya que al entrar en vigor la ley de Educación General Básica perdió su sentido el medio apostólico y social que regía la Institución.

Las Hermanas han permanecido siempre atentas y receptivas a las necesidades del entorno y a los sistemas educativos que al correr de estos 117 años se han ido sucediendo. Conservan como prioridad la formación cristiana, hacer vida del Evangelio, sin que ello signifique menosprecio a la transmisión del saber humano y al desarrollo íntegro de la persona. Por dos mujeres que ya no existen, que sembraron lo que hoy es un centro de enseñanza integrado de pleno en la localidad, vive todavía lo que es conocido popularmente por "el colegio de las monjas".