Un niño de 7 años se traga un euro y se le queda atascado en el esófago

Ocurrió el pasado lunes cuando Carlos Pozo, antes de acostarse, contaba cuánto dinero tendría en su hucha y sin darse cuenta se tragó la moneda

Carlos Pozo Trenado de 7 años muestra el euro que se tragó el pasado lunes. Foto: Pedro Fernández Lozano
SOCIEDAD El nerviosismo se apoderó de la familia en ese momento. Un matrimonio con tres hijos, Félix es el mayor, de 9 años, y los dos mellizos, Carlos y Javier, nacidos el 17 de julio de 2006. Rápidamente los padres trasladan a Carlos al Centro de Salud porque le duele la garganta. El niño siente la moneda y está convencido que es de dos euros.

Desde el Centro de Salud de la localidad deciden que el niño sea trasladado para ser atendido en el Hospital de Mérida. Entra por urgencia y le hacen una radiografía donde se aprecia la moneda encajada en el esófago del niño, donde el equipo médico decide intervenir rápidamente. Lo entran en quirófano sobre las 2.30 horas de la madrugada.

Esofagoscopia

La moneda que estaba encajada en el esófago de Carlos, parte del aparato digestivo formado por un tubo muscular de unos 30 centímetros aproximadamente que comunica la faringe con el estómago, sería tratada mediante endoscopia con anestesia general. La endoscopia consiste en la introducción de una cámara dentro del esófago para visualizar el cuerpo extraño y en qué lugar concreto se encuentra.

El endoscopio es un instrumento que se utiliza para observar dentro de una cavidad, conducto u órgano hueco. Está conformado por una sonda flexible la cual presenta una luz que permite que la cavidad sea observable y una cámara en el extremo de la sonda. Se utiliza introduciendo el instrumento a través de un orificio natural del cuerpo, en el caso del niño fue por la boca hasta llegar al esófago, lo que se denomina esofagoscopia. Una técnica de exploración de esófago que se emplea para extraer cuerpos extraños alojados en la mencionada estructura.

Para extraer la moneda del esófago de Carlos, se le introdujo un tubo rígido con sistema de iluminación que permitía explorar el cuerpo encajado. Esta exploración se realizó bajo anestesia general, informaron los padres del niño. Se le extrajo la moneda con pinza y no era de dos euros como creyó el niño desde un principio, sino que era un euro. El infante pasó a reanimación. Por la tarde del martes 17, Carlos ingirió zumo sin problema alguno, se incorporó a sus clases en el Colegio Nuestra Señora de los Dolores, a sus clases de tenis, y otras materias por las que se forma el niño.

El euro no hizo herida al ser arrastrado hasta salir por donde entró y volvió a las manos de Carlos. Ahora lo guarda como oro en paño en una cajita blanca y ya formará parte de su vida, que, con tan sólo 7 años no olvidará esta experiencia. Un euro que puso en pie de preocupación a toda la familia del niño y que después del percance Carlos vuelve a centrarse en ahorrar para conseguir una Nintendo, pero ojo, el euro alejado de la boca.