Al menos seis sabotajes en menos de 15 días en la línea del tren Badajoz-Madrid

Operarios intervienen en el convoy que descarriló en Torrijos/EFE
Operarios intervienen en el convoy que descarriló en Torrijos / EFE

La delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, desvela que la región ha sufrido cuatro obstrucciones de vías

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Las incidencias que afectan al tren extremeño han entrado en otra categoría y a las habituales averías de motores o bajas de personal que provocan retrasos se suman ahora actos de sabotaje que ha empezado a investigar la Guardia Civil. Solo en las dos primeras semanas de 2019 ya se han contabilizado seis acciones en las que se han colocado obstáculos en las vías en algún punto del trayecto entre Madrid y Badajoz. Cuatro de estos sabotajes han sido perpetrados en Extremadura y otros dos en Castilla- La Mancha.

Este diario ya informó de que el pasado 2 de enero varios neumáticos ardiendo en mitad de la vía entre Don Benito y Villanueva de la Serena obligaron al maquinista con destino a Badajoz a detenerse. Junto al interventor y ayudados de extintores retiraron el obstáculo, causando un retraso de 28 minutos y aquello se consideró un acto vandálico. Después se supo que el pasado día 14, lunes por la tarde, el tren que cubría el trayecto Zafra-Madrid descarriló a la altura de Torrijos (Toledo) porque, supuestamente, alguien colocó un fragmento de carril de 70 centímetros de longitud entre las dos vías cuando el tren circulaba a 150 kilómetros por hora. Había 33 pasajeros a bordo y el incidente causó retrasos en otros tres trenes pero se saldó sin víctimas porque no hubo vuelco. Sin embargo, resultó sospechoso porque también el día 7 de enero en las proximidades de la estación de esta misma localidad manchega se detectó la presencia de una traviesa de madera y objetos metálicos en la caja de la vía, los cuales pudieron ser retirados antes de que se produjera otro frenazo inesperado o un accidente.

Trozo de carril, un 'cupón', de un metro de longitud que provocó el descarrilamiento del tren en Torrijos
Trozo de carril, un 'cupón', de un metro de longitud que provocó el descarrilamiento del tren en Torrijos / HOY

Ante estos hechos se ha empezado a tejer una teoría de la conspiración. Ayer la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García-Seco, desveló que en territorio extremeño alguien estaba actuando de la misma manera e informó de que se habían detectado tres casos más de intentos de sabotaje que no habían trascendido. Concretamente tuvieron lugar los días 3, 4 y 8 de enero. Dos ocurrieron en el entorno de Aldea del Cano y otro más en el de Villanueva de la Serena, al que hay que sumarle el de los neumáticos ardiendo, aunque en aquel momento se valoró como un hecho vandálico aislado.

«Los hechos no son aislados y son graves porque podían haber provocado víctimas» Yolanda García Seco | Delegada del Gobierno

En dos de estos episodios se utilizaron trozos de madera procedentes de traviesas y en los otros dos varios neumáticos, si bien no en todos los casos hubo que detener el tren porque agentes de la Guardia Civil detectaron con antelación que alguien había transportado y apilado estos elementos junto a las vías, supuestamente con la intención de colocarlos entre ellas después.

Así, con seis intentos de sabotaje en catorce días, hay indicios suficientes para concluir que una o varias personas tratan de llamar la atención sobre el estado de la red ferroviaria que conecta Extremadura con la capital pasando por Castilla-La Mancha. Sus intenciones se desconocen, pero García-Seco recordó ayer que estos actos van más allá del vandalismo y son constitutivos de delito. Además, indicó que durante 2018 no hubo conocimiento de sucesos similares.

Alarma social

Por descontado, estas acciones tan seguidas en apenas dos semanas han causado alarma social. En este sentido, el propio presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, publicó ayer varios mensajes en la red social twitter: «Y si hay dudas de que esté habiendo conductas vandálicas y posibles comportamientos de sabotaje en relación con algunos de los incidentes ferroviarios, hay que contarlos. La alarma social exige máxima información y transparencia», escribió ayer Vara, quien en los últimos días ha señalado que si no se puede garantizar el funcionamiento correcto del servicio habría que plantear su supresión, lo que le ha valido críticas desde la oposición.

De momento, Adif como propietaria de la red ferroviaria, anunció ayer que había denunciado los hechos ante la Guardia Civil por un presunto delito de creación de grave riesgo para la circulación ferroviaria, como ya hizo el pasado día 7 (aunque no había trascendido), una denuncia a la que más tarde también se sumó Renfe.

«Ejercicio de responsabilidad»

Según declaró ayer Yolanda García Seco, «los hechos son profundamente graves porque podrían haber provocado víctimas. No son hechos aislados. Ha habido distintos incidentes en los últimos días que también están siendo investigados por parte de la Guardia Civil y queremos hacer un llamamiento a la responsabilidad y que los ciudadanos entiendan que se está trabajando firmemente en las mejoras del ferrocarril de Extremadura, tanto en las infraestructuras como el cambio de material rodante, así como en la resolución de las incidencias, trabajo que está dando sus frutos», declaró la delegada.

Según García Seco, en 2018 hubo 93 trenes en Extremadura con un retraso superior a 30 minutos de los 9.000 trenes que circulan por la región. «Los extremeños tenemos que pensar que este Gobierno trabaja intensamente para pedir mejores infraestructuras pero pedimos ejercicio de responsabilidad de todos y estos hechos no pueden volver a producirse. Si hay alguien interesado en que estos trenes no funcionen bien vamos a tratar de impedirlo porque están poniendo en peligro la vida de los viajeros», manifestó la delegada del Gobierno.

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