Cuando 107 vecinos de Guareña lucharon contra los franceses en la batalla de Medellín

Planto de la batalla de Medellín aportado por Balbino Malfeitos./Cedido
Planto de la batalla de Medellín aportado por Balbino Malfeitos. / Cedido

El Bando de Independencia firmado por los dos alcaldes ordinarios de Móstoles, Andrés Torrejón y Simón Hernández, llegó a Guareña el 6 de mayo de 1808, haciendo referencia al «derramamiento de sangre» que se estaba produciendo en Madrid y sobre la necesidad de socorrer a la capital y en defensa de España y luchar contra el pueblo invasor, los franceses.

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

El bando de los alcaldes de Móstoles, también denominado históricamente como Bando de Independencia, fue firmado por los dos alcaldes ordinarios de Móstoles, Andrés Torrejón y Simón Hernández, el 2 de mayo de 1808, con motivo del levantamiento ese mismo día del pueblo de Madrid contra las tropas francesas apostadas en la ciudad.

Ese mismo día de 2 de mayo se produjeron los tristes fusilamientos en Madrid por el ejército francés. Esto propició el Bando de Independencia firmado por los dos alcaldes de Móstoles. Dicho Bando se conoció pronto en tierras extremeñas. El 6 de mayo de 1808 llegaba a Guareña el oficio de la Junta de Trujillo, adjuntando el citado bando. En el mismo se hacía referencia al «derramamiento de sangre» que se estaba produciendo en Madrid y sobre la necesidad de socorrer a la capital y en defensa de España y luchar contra el pueblo invasor, los franceses. «A las siete y media de la mañana acabo de recibir por extraordinario los dos oficios siguientes: Bando del alcalde de Móstoles (1.808). Dice: Señores Justicias de los pueblos a quienes se presentase este oficio de mí el Alcalde de Móstoles: Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid y dentro de la Corte, han tomado la defensa, sobre este pueblo capital y las tropas españolas; de manera que en Madrid está corriendo a esta hora mucha sangre; como españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos que son color de amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la Augusta persona del Rey; procedamos pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tanta perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentándonos, pues no hay fuerzas que prevalezcan contra quien es leal y valiente, como los Españoles lo son. Dios guarde a Vuestras Mercedes muchos años. Móstoles dos de Mayo de mil ochocientos y ocho. Andrés Torrejón y Simón Hernández.«

Entre otras medidas, se dispuso que las autoridades locales procedieran a un alistamiento de todos los mozos solteros y viudos sin hijos que fueran hábiles para el manejo de armas, de cualquier talla y sin excepciones. A las ocho de la mañana, los alcaldes ordinarios de Guareña, Juan Carrasco Nogales y Francisco Javier Mancha, junto con el resto de regidores que formaban la corporación municipal, se reunían para tratar sobre el asunto. Tal y como se pedía desde la ciudad cacereña, el ayuntamiento de Guareña acordaba llevar a cabo un alistamiento entre todos los mozos solteros y viudos sin hijos que hubiese en el pueblo, que fueran hábiles para el manejo de las armas, de cualquier talla y sin excepciones. Finalmente fueron alistados un total de 107 vecinos, mozos valientes que se prestaron voluntarios a luchar contra los franceses. Guareña aportó granos, carros y caballerías disponibles para la batalla de Medellín, que se alzaría en la confluencia entre los puntos que conforman Medellín, Mengabril y Don Benito. Una batalla sangrienta librada el 28 de marzo de 1809. A un lado, los batallones franceses comandados por el mariscal Claude Victor y sus generales Ruffin, Villatte, Lasalle, y Latour-Maubourg; y de otra, los batallones coordinados por por el general Gregorio García de la Cuesta y sus generales Hestrosa, Del Parque, Trías, Portago, y Alburquerque. Y se perdió aquella batalla con muchas muertes entre el Guadiana y el Ortigas.