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Portón de entrada a las casa con dos iniciales que pueden atribuirse a Andrés Amador. FM
Se abren las puertas del Centro de Interpretación Tartessos

Se abren las puertas del Centro de Interpretación Tartessos

Una vivienda solariega en la Plaza de San Gregorio de dos plantas y desván, reúne una rica arquitectura de bóvedas y decoración exterior, adquirida por el Ayuntamiento de Guareña, representativa de la arquitectura vernácula local y típica de la región extremeña. Se cree que el promotor pueda haber sido Andrés Amador, construida a finales del siglo XIX

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Miércoles, 10 de abril 2024, 00:22

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El Ayuntamiento de Guareña adquirió una vivienda en la Plaza de San Gregorio con su cubierta muy deteriorada y, tras ser reformada en obras, carpintería y electrificación, ha organizado desde el 27 de marzo visitas guiadas para conocer el interior de lo que será Centro de Interpretación Tartessos, pues para eso el consistorio municipal la adquirió, y en estos días con la intención de que los vecinos puedan ver sus dependencias después de haberse sometido a una completa restauración ya finalizada su reforma.

Se organizan turnos para visitar las instalaciones de lo que será, posiblemente, el mejor Centro de Interpretación de la cultura tartesa de España, «el único con dichas características a nivel regional y nacional», según el ayuntamiento de Guareña.

Se encuentra ubicada la casa en la Plaza San Gregorio, con el número 22 grabado sobre dintel de granito. El edificio fue una vivienda solariega, representativa de la arquitectura vernácula local y típica de la región extremeña. En la rehabilitación de este inmueble, el consistorio recuerda que se han preservado meticulosamente sus detalles arquitectónicos, estéticos y estructurales.

Un Centro que se ha acometido por el Plan Reto Demográfico 2022 de Diputación de Badajoz, con una inversión total de 693.468,66 euros (desglosado con aportaciones del Plan Reto Demográfico de Diputación, 346.734,33 euros; del Plan Cohesiona 2022 de Diputación, 150.000 euros; y aportación municipal, 196.734,33 euros) y bajo la dirección de obra de Pedro Pablo Romero Moreno, que ha sido el arquitecto técnico de la obra y redactor del proyecto. Reconoce Romero que la calidad constructiva del inmueble es «fenomenal», de dos plantas con bóvedas y un desván, además de una estancia de bodega (sótano). «La calidad constructiva a impresionado a técnicos», dice Pedro Pablo.

Las plantas están distribuidas de la siguiente forma: el sótano tiene una superficie de 49,11 m2; la planta baja de 256,20 m2 (cuatro salas, un recibidor, recepción con hueco de escalera, dos aseos, y ascensores); planta primera de 200,28 m2 (distribuidor y aseos que consta en las tres plantas); y planta segunda o desván de 200,28 m2 (una sala de proyecciones insonorizada).

Hay que recordar que el inmueble es un edificio que figura en el Catálogo de Bienes Protegidos de Guareña desde 1999, reza que fue construido en el siglo XX, adquirido por la institución municipal que ya forma parte del patrimonio local y que por sus elementos artísticos es un inmueble considerado por las normas subsidiarias como edificio a protegerse, máxime ahora convertido en Centro de Interpretación de la cultura tartésica.

La casa tiene y conserva una gran variedad de bóvedas que se mantienen (de aristas, paraguas, bandeja, pañuelo, y cañón), según Romero. Señala que se ha revestido el estuco en el lugar que había, el suelo es radiante, hay climatización y calefacción en la casa con caldera aerotérmica, con placas solares en la cubierta tras instalarse 12 paneles para la instalación fotovoltaica.

Una vez que se entra en la casa hay un portón de forja que contiene unas siglas (AA), posiblemente sean las del promotor de la vivienda. Según las investigaciones de Valentín Casco, diplomado en genealogía, heráldica y nobiliaria, cree que la casa pudo pertenecer a Andrés Amador Moreno (nacido en 1838), quien se casó con Teresa García, y de su matrimonio tuvieron dos hijos: Ana y Carlos Amador García. Lo que todo hace indicar que la construcción de la vivienda pudiera ser del XIX, pero esto es un primer balance de la historia de la casa que Casco investiga con detalle, hoy convertida en Centro de Interpretación Tartessos.

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