Participantes en la primera Jornada de 'Bibliotecas Vivas', en Guijo de Granadilla. / cedida

CULTURA

La biblioteca Eugenio Frutos participó en la primera de las Jornadas 'Bibliotecas Vivas'

Organizada por el Plan de Fomento de la Lectura de la Junta de Extremadura

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

El pasado sábado 20 de noviembre la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Frutos de Guareña, ha participado junto a otras cincuenta bibliotecas de la comunidad autónoma de Extremadura en la primera de las Jornadas de 'Bibliotecas Vivas', celebrada en el Centro Internacional de Innovación Deportiva en el Medio Natural 'El Anillo', en la población cacereña de Guijo de Granadilla, y que ha organizado el Plan de Fomento de la Lectura de la Junta de Extremadura.

El objetivo fundamental ha sido, no solo «dar mayor visibilidad al trabajo» que desde estos servicios se realiza por parte de sus profesionales, sino también, el poder «dinamizar actividades conjuntas y poder compartirlas con las demás bibliotecas», según la nota de prensa recibida a esta redacción. Un proyecto pionero en España que consiste en «trasmitir ideas y llevarlas a cabo dentro de los espacios que ofrece la lectura».

La presentación técnica de esta primera Jornada de 'Bibliotecas Vivas' corrió a cargo de Virginia Aizkorbe Vivas, coordinadora del Plan de Fomento de la Lectura en Extremadura. Seguidamente bibliotecarios premiados con El María Moliner 2021, compartieron sus experiencias y abordaron reflexiones de sus trabajos. Ellos fueron: Clara Fernández Zamora, de la Biblioteca Pública Municipal de Calamonte; Francisco J. Mateos Ascacibar, de la Biblioteca Pública Municipal Arturo Gazul, de Llerena; Ana María Moñino Moreno, de la Agencia de Lectura de Obando; y Juan Manuel González Anatúnez, de la Biblioteca Francisco de Peñaranda de Barcarrota.

Durante la tarde, se llevaron a cabo otra serie de actividades al aire libre donde en todo momento se disfrutó del buen ambiente y armonía entre los participantes.

Este proyecto pionero en España que «invita a trabajar cómo y cuándo se puede, no obliga, es flexible, dinámico…», el nombre del proyecto lo lleva implícito «Bibliotecas Vivas», abiertas a cualquier cambio que suponga el mejor funcionamiento de las bibliotecas y agencias de lectura de Extremadura. Y para ello se está trabajando conjuntamente, «algo esencial para seguir creciendo y crear así un sistema bibliotecario más sólido y unido», dicen sus organizadores.