Cadena cultural y humana en el inicio del traslado de libros a la biblioteca nueva

Cadena humana de niños trasladando los libros a la nueva biblioteca municipal en la antigua Cámara Agraria Local./Pedro Fernández
Cadena humana de niños trasladando los libros a la nueva biblioteca municipal en la antigua Cámara Agraria Local. / Pedro Fernández

Así comenzó esta mañana el trasiego de volúmenes infantiles por parte de unos 130 niños de los colegios San Gregorio y Nuestra Señora de los Dolores. 14.000 libros dejarán las estanterías actuales de la biblioteca Eugenio Frutos y un equipo de voluntarios colaborarán en colocar finalmente en las nuevas baldas y ordenarlos por temas conforme a la clasificación decimal universal.

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

Unos 130 niños, aproximadamente, de Educación Primaria de los centros escolares San Gregorio y Nuestra Señora de los Dolores se han encargado de formar, con ayuda de sus profesores y coordinados por la bibliotecaria municipal Lali Cortés, una cadena humana y cultural para trasladar libros infantiles desde la biblioteca de la Casa de la Cultura hasta las instalaciones de la nueva biblioteca en la planta primera de lo que fue antigua Cámara Agraria Local.

Una cadena humana infantil trascendente que ha hecho trasladar libros en la misma calle Cuatro Esquinas, desde el número 9 de la Casa de la Cultura hasta el número 4 de la nueva biblioteca pública municipal Eugenio Frutos. Ya puede decirse que estos niños han marcado una página importante por su colaboración y participación en lo que consideran suyo. Los libros que suelen leer cuando visitan la biblioteca.

La niña Lidia muestra el primer libro que llega a la nueva biblioteca Eugenio Frutos.
La niña Lidia muestra el primer libro que llega a la nueva biblioteca Eugenio Frutos. / Pedro Fernández.

A eso de las 11.30 horas se formaba la cadena humana para el trasiego del primer libro. Se trata de unos cien metros, aproximadamente. Los niños formados recibían instrucciones de cómo se haría trasladar los libros de un lugar a otro. Y nerviosos estaban cuando vieron partir el primer volumen que se acercaba a sus manos. Se trataba de 'Érase una vez don Quijote', del insigne Miguel de Cervantes, una adaptación infantil de Agustín Sánchez Aguilar con ilustraciones de Nivio López Vigil, de la editorial Vicens Vives. Y lo mostraban orgullosos a cámaras de móviles que lo grababan para el recuerdo. Llegó el libro por fin al último eslabón humano, la niña Lidia Álvarez Fernández fue la encargada de leer un trocito de lectura y en medio de los aplausos de sus compañeros colocó el libro en una estantería como el primer volumen de los 14.000 que serán trasladados de una biblioteca a otra.

Lidia estaba emocionada. Es una niña de 9 años que cursa 4º de Primaria en el colegio San Gregorio, de Guareña, y le ha gustado eso de que ella coloque el primer volumen en la biblioteca nueva.

En la cadena humana ha colaborado el voluntariado de protección civil, ya que el recorrido pasó por el cruce de Cuatro Esquinas con Manuel Dorado y fue regulado al tráfico por la policía local.

Los niños hacen una cadena humana para el traslado a la nueva biblioteca.
Los niños hacen una cadena humana para el traslado a la nueva biblioteca. / Pedro Fernández

Objetivo

El objetivo de esta actividad era invitar a los escolares a formar parte de la cadena «porque el cambio de la biblioteca nos afecta a todos», dijo Lali Cortés, pero además para involucrar a los niños «desde un principio con la nueva biblioteca y hacerles sentir que es un lugar cercano, como si se tratara de su propia casa; un espacio donde poder soñar, sentir, jugar y vivir».

Después del primer libro le siguieron otros del fondo bibliográfico infantil y demás colecciones que emprendieron un viaje «sin retorno», como los clásicos de Disney (Alicia en el país de las maravillas, Dumbo, Peter Pan…), Las aventuras de Gerónimo Stilton y las de Lobito, Sapo y Sepo, El monstruo de colores, Lili, Willy el tímido, La diversión de Martina, Busca los dinosaurios, etc.

Así va quedando vacía la biblioteca en la Casa de la Cultura.
Así va quedando vacía la biblioteca en la Casa de la Cultura. / Pedro Fernández

Informa Lali Cortés en comunicado de prensa que todos los libros de la sección infantil, excepto los libros más antiguos, los deteriorados y los menos leídos, «serán colocados junto a otras novedades en estanterías funcionales para el disfrute y uso de nuestros usuarios».

Historia de la biblioteca Eugenio Frutos

Con este nuevo traslado de libros, es ya la tercera vez que la biblioteca pública municipal Eugenio Frutos cambia de local. La institución cultural municipal que reúne un fondo considerable se inauguró el 11 de diciembre de 1982 en la planta baja del ayuntamiento de Guareña, lo que hoy son los servicios de obras y el gabinete de prensa municipal; después se traslada a un local de planta baja en la calle Grande y con la construcción de la Casa de la Cultura (2001) sufre el segundo traslado hasta hoy, que nuevamente toma rumbo sus libros a la nueva biblioteca en la antigua Cámara Agraria (planta primera) dotada de mobiliario nuevo y amplia estancia, con mucha iluminación.

El gobierno local no da fechas de cuándo podrá inaugurarse. HOY Guareña ha podido saber que con muchas probabilidades sea el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, quien la inaugure, debido a los servicios que ofrece la institución provincial con la biblioteca municipal de Guareña. De momento un equipo de voluntarios de la biblioteca van a colaborar en colocar los 14.000 volúmenes que dispone el fondo bibliográfico municipal en las nuevas baldas y ordenarlos, según la clasificación decimal universal (CDU), coordinado todo por la titular Lali Cortés.