Operarios municipales ayudan a plantar un olivo centenario en calle Pajares. / PF

AGRICULTURA

La calle Pajares presenta tres olivos verdiales centenarios

Procedentes de la Dehesa Vieja tres ejemplares viejos colocados alineados adornan el espacio urbano con la plataforma única ya acabada

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

Esta mañana amanecía la calle Pajares, o más bien plazoleta de Pajares, con tres olivos plantados en la recién plataforma única ya finalizada. El Ayuntamiento de Guareña decide embellecer la zona con tres olivos centenarios procedentes de laDehesa Vieja, paraje del término municipal de Guareña.

Los tres olivos presentan poda de trasplante. Les han sido cortadas las ramas a un metro, aproximadamente, de la horquilla del olivo o lo que es la inserción de las ramas del tronco del árbol. Este tipo de poda de trasplante es para que la yema pueda volver a formar ramas. De los tres, el que está plantado en especie de macetero granítico tiene cinco ramas, el siguiente cuatro y el último tres.

Panorámica de los tres olivos verdiales ya plantados. / PF

El fundamento de este corte se hace para eliminar la masa foliar, para que no exista una gran evaporación de agua por la hoja, y le dé tiempo al olivo después de ser trasplantado a crear masa radicular hasta llegar a su estado normal. El hecho de buscar que haya poca evaporación por hoja es debido a la continuidad que existe por vasos conductores entre la raíz y la hoja, según explican los tratados de fisiología vegetal y fitotecnia general.

Los tres olivos ya plantados con variedad de verdiales, la autóctona de estas tierras junto a la cornezuelo, por excelencia de Guareña. Es una de las mayores variedades con mucho rendimiento. Produce unas aceitunas alargadas que pesan en promedio alrededor de siete gramos y se mantienen de color verde aun maduras, a lo que deben su nombre.

Pueden destinarse tanto a la producción de aceite de oliva como a aceituna de mesa. La maduración del fruto tiene lugar en el periodo comprendido entre finales de noviembre y últimos de diciembre, el aceite de oliva que se obtiene es dulce y afrutado, sin sabor amargo y rico en ácido linoleico.

Por su parte, el Ayuntamiento de Guareña en la red social informa que se han instalado estos tres olivos centenarios como «elementos decorativos» y que han sido donados al Ayuntamiento por Miguel Ángel Gallego, vecino de la localidad, y que se «cortarán de forma decorativa tipo bonsái».