Eugenio Morales (con gafas) junto a Angelines López, Ana Quesada y Mario Mendo. / Biblioteca

CULTURA

Lectura en voz alta para invidentes

Una nueva actividad creada por la biblioteca municipal Eugenio Frutos protagonizada por miembros de lectura que leen la narración del libro 'Blondie, (1994- )' a Eugenio Morales, una persona invidente usuaria de la biblioteca de Guareña

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

La Biblioteca Eugenio Frutos en colaboración con miembros de clubes de lectura y amigos de la biblioteca, acerca el lado más humano de la lectura a algunos usuarios con necesidades especiales. Concretamente con el vecino usuario de la biblioteca de Guareña, Eugenio Morales, una persona con una discapacidad visual grave y que perteneciendo a diversos grupos de lectura, en esta ocasión, al no encontrar la obra en audiolibro, ha pedido ayuda a la biblioteca para poder leer Blondie,(1994- ), de la autora salmantina María Antonia Moreno Mulas.

Una obra que será comentada virtualmente mañana miércoles 25 de mayo, con el club de lectura que dirige Esmeralda Rodríguez, y que próximamente estará en versión audiolibro dentro del Catálogo Nubeteca. No obstante, ante la inmediatez de la reunión que se tiene prevista, la Biblioteca Municipal de Guareña, ha improvisado una nueva actividad, ' Lectura en voz alta'. Con ella «nos hemos dado cuenta que es el lenguaje literario, la narración oral, las pausas, el tono y el ritmo de la lectura, son componentes esenciales que llevan al lector-oyente, Eugenio Morales, a adentrarse en los universos emocionales que propicia un libro», según informa la bibliotecaria Lali Cortés.

Señala que se vive en una sociedad red donde los contenidos (libros electrónicos) «se crean y publican a un ritmo superior al que podemos leer y controlar». En nuestro caso, dice, apuntamos que la opción «leer en voz alta a Blondi, (1994- ) de la autora María Antonia Moreno Mulas, ha superado las barreras que indica el World Wide Web Consortium (W3C), consorcio internacional que genera recomendaciones y estándares que aseguran el crecimiento de las principales tecnologías sobre las que se basa la Web, para facilitar el acceso a estos contenidos a las personas con deficiencia visual.

Los lectores han sido Angelines López, Ana Quesada y Mario Mendo, quienes han realizado la lectura en alto para que el invidente Eugenio Morales, pudiera escuchar la narración del libro de Moreno Mulas.

«Esta lectura en voz alta a ese lector que lo precisa, con la generosidad y el cariño que se desprende, tanto de la iniciativa por parte de la biblioteca y su bibliotecaria Lali Cortés, como de la ejecución de los lectores, es una de las cosas más bonitas que han ocurrido en torno a Blondie, (1994- )», ha manifestado en la red María Antonia Moreno, especialista en promoción de la lectura, bibliotecaria y escritora. Añade que se ha emocionado, «muchas gracias por esa ' Lectura en voz alta'… Uf, la piel de gallina», dice.

«Por nuestra parte y sin renegar de las nuevas herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías, uno de los clásicos, la narración oral, vuelve a triunfar», concluye la bibliotecaria Cortés en comunicado de prensa.