CULTURA

Pedro Monago abre hoy una exposición en Don Benito

Pedro Monago explica al alcalde de Don Benito, José Luis Quintana, una de sus obras./Pedro Fernández
Pedro Monago explica al alcalde de Don Benito, José Luis Quintana, una de sus obras. / Pedro Fernández

La muestra de 18 esculturas en madera permanecerá hasta el 26 de septiembre en la Casa de Cultura y para noviembre vendrá a Guareña promocionado por la asociación Luis Chamizo.

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

El artista Pedro Monago García (Villanueva de la Serena 1939), que con 18 años se estableció de ebanista en la calle Grande, de Guareña (1957), sigue exponiendo sus obras en tallas de madera. Esta mañana ha abierto la exposición de sus esculturas en la Casa de Cultura de Don Benito y se podrá ver hasta el 25 de septiembre.

'La voz del árbol' es el título de la exposición y reúne 18 obras en madera con una temática diversa que acoge 16 figuras de mujer y dos masculinas. Fue el alcalde de Don Benito, José Luis Quintana, quien visitó la muestra y muy receptivo al autor fue recibiendo explicación de cada una de las tallas de la muestra. Quintana le dio la enhorabuena y se alegra que los ciudadanos de Don Benito puedan disfrutar de la exposición de Monago, incluso tocar las tallas, «me gusta que se toquen mis obras porque con el tacto todavía se ven mejor los detalles», aconsejó al alcalde hiciera la prueba. Y fue así que Quintana pasó sus manos por 'La Menina', elaborada en pino, y mostró grata sensación al tocar la más voluminosa de la muestra.

Pedro Monago mostrando sus obras al alcalde de Don Benito.
Pedro Monago mostrando sus obras al alcalde de Don Benito. / Pedro Fernández

Tallas

Pedro Monago expuso las siguientes tallas: Amanecer, Amazona, Bailaora 3, Caballo, Después del baño, Bailarina 3 (única talla en bronce), Garza en vuelo, Gehisa con pamela, Infanta, La carta, Castañera, La espera, Lesvianas, Mestiza, Torso 1, Venues del espejo, y Menina.

Este artista nacido en Villanueva de la Serena (1939) y que se hizo experto ebanista en los talleres de Guareña a partir de 1957, dos años después obtuvo el primer premio de escultura en el III certamen juvenil de arte de Badajoz. En la localidad también se hizo tallista y por los años 60 estudia decoración en la Academia de Fomento de las Artes y Estéticas de Madrid. Con posterioridad trabaja como dibujante y decorador en varias empresas hasta 1976 en que se establece como fabricante de muebles.

Monago se mira al espejo de su Venus.
Monago se mira al espejo de su Venus. / Pedro Fernández

El artista villanovense, formado inicialmente en Guareña, residente en Madrid, y cuando viene a Extremadura se hospeda en su casa de Valdetorres, compagina el arte de la escultura de madera con la pintura. Pero la primera es la que más premios y admiración ha conseguido. Sus esculturas invitan al tacto y por las calidades que logra con diversas maderas incitan a palpar y acariciar sus obras, las cuales transmiten movimiento, reposo, esfuerzo… y otros sentimientos que el espectador logra cuando está enfrente a una de sus obras, que, diría el artista «prohibido no tocarlas».

Monago ya expuso en Guareña (noviembre de 2011) su colección de 'El miajón de los castúos' en madera de nogal.

Pedro Monago García

Nace en Villanueva de la Serena (Badajoz) en 1939, hijo de padres campesinos. Desde corta edad se aficiona al dibujo y a modelar en barro. Al mismo tiempo que trabaja de ebanista, dibuja estudio lineal en la Escuela de artes y oficios de su pueblo. Posteriormente, hacia 1957, se establece de tallista en Guareña (Badajoz) y alterna la talla con la escultura, que modela en yeso para después pasar a madera. Obtiene, en 1959, el Primer Premio en el III Certamen Juvenil de Arte de Badajoz.

Otra panorámica de la exposición de Pedro Monago.
Otra panorámica de la exposición de Pedro Monago. / Pedro Fernández

Cruzándose el servicio militar en sus ilusiones artísticas, es trasladado a Las Palmas de Gran Canaria, obteniendo permiso para asistir a la Facultad de Bellas Artes. Terminado éste se traslada a Madrid donde trabaja de ebanista y tallista para financiar los estudios de decoración en la Academia de Fomento de las Artes y de la Estética. Una vez finalizado trabaja de dibujante decorador en varias empresas, y, en 1976, inicia una nueva etapa como industrial en la fabricación de muebles. Hoy, liberado de la responsabilidad industrial, se recrea en la escultura con pasión y en la pintura con sentimiento.

Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, dentro y fuera de España, destacando Milán, Colonia, Casablanca, Roma, Seúl, Miami, Orlando, Singapur, y Hong Kong.

Sus obras presentadas en Certámenes son seleccionadas en la Comunidad de Madrid y Castilla la Mancha. Tiene obras en el Museo de la ONCE de Madrida, y en el Museo de Bellas Artes de Badajoz.

Pedro tiene el convencimiento de que la madera es un ente mágico que viene como ningún otro a la escultura. Su textura, vetas y nudos son una tentación al tacto.

En su obra emplea madera de nogal autóctono o americano, caoba de Brasil, cerezo español, madera de Sipo, etc., algunas muy codiciadas y caras, difíciles de conseguir. Todas están tratadas con fungicida, enceradas y pulidas.

La misma exposición que hoy se ha inaugurado en Don Benito vendrá a Guareña en el mes de noviembre, invitado por la asociación cultural Luis Chamizo, de la que es socio el villanovense Pedro Monago.