El picudo rojo ya está aquí

Aspecto de una palmera en el paraje de Cañada de Abajo, podría estar ya atacada del picudo rojo./Pedro Fernández.
Aspecto de una palmera en el paraje de Cañada de Abajo, podría estar ya atacada del picudo rojo. / Pedro Fernández.

El ataque del insecto en las palmeras ya se nota en el término municipal de Guareña, en la Cañada de Abajo se observa una palmera afectada desde la carretera de Mérida, con lo que peligra las palmas del parque municipal y otras zonas verdes de la población.

Pedro Fernández
PEDRO FERNÁNDEZ

Hace dos años HOY Guareña se hacía eco de la información que la Junta de Extremadura emitía sobre el ataque del picudo rojo a través de unas fichas técnicas y hojas-guías prácticas de tratamiento, así como poder avisar de la plaga que se observe al servicio de sanidad vegetal. Pues bien, el insecto parece ser que ya está aquí en el término municipal de Guareña. Se ha podido observar desde la carretera de Mérida una palmera que podría estar ya afectada por el picudo rojo en el paraje conocido por Cañada de Abajo o Los Tejares.

La Junta de Extremadura informaba en 2017 sobre el ataque del picudo rojo en las palmeras a través de una ficha técnica elaborada por Rafael Parra Royano, y por dos hojas-guías prácticas de tratamiento de este insecto que lanzaba la consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio del gobierno regional.

Detalle del picudo rojo atacando una palmera.
Detalle del picudo rojo atacando una palmera. / Cedida

Informaba entonces Parra que el picudo rojo es un gorgojo de la familia de los Curculiónidos, con un tamaño de 2 a 5 cm de largo y 1,2 cm de ancho, y de coloración pardo rojiza, con o sin manchas negras. Vive y se alimenta en el interior de las palmeras. Se ha extendido a numerosos países de África, Europa y América, ajenos a su área de distribución natural debido al transporte antrópico. Es el escarabajo comestible más consumido del África subsahariana. Está afectando actualmente a todas las palmeras de las áreas más cercanas a la costa de los países del sur de Europa. Y cunde la alarma del ataque fuerte en las palmeras. De ahí que la administración autonómica de Extremadura y los ayuntamientos, así como el de Guareña, informasen a través de una guía práctica de tratamientos del picudo rojo.

Refiere que tras la cópula en periodo de adulto, la hembra deposita sus huevos en partes blandas de la corona de la palmera. Realizan puestas que van de 300 a 400 huevos de media. Esta fase tiene una duración de 2 a 4 días. El periodo larvario necesita de uno a tres meses para completarse. La larva se alimenta vorazmente del tejido vegetal interno de la palmera y como consecuencia de esta acción deja una serie de galerías internas que pueden llegar hasta un metro de longitud. Es la fase del insecto que más daño causa a la palmera al localizarse en el tejido de crecimiento de la misma. Una vez finalizada la metamorfosis el adulto permanece en el interior unos diez días más.

El principal medio de lucha es el diagnóstico precoz aunque éste es muy complicado, ya que no se manifiestan síntomas en las primeras fases de colonización. La proliferación posterior de individuos en su interior produce señales que delatan más fácilmente su presencia. Las hojas centrales jóvenes se tornan más débiles y amarillentas y caen fácilmente, en pocas semanas, la práctica totalidad de la corona se ve afectada y si las galerías llegan a dañar la yema apical, la palmera muere.

En caso de encontrarse la plaga, el servicio de sanidad vegetal de la Junta de Extremadura, ruega se contacte con este servicio llamando a los teléfonos 927 006 403 o 924 011 096.

Por su parte, la responsable de jardines y zonas verdes en el municipio de Guareña, María Luisa Mancha, tiene conocimiento de esta plaga y está en el asunto, «estoy hablando con expertos y pidiendo presupuestos para atajar el problema», según ha informado a HOY Guareña.